A trece años de 2013, la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico vuelve a servir como espacio de encuentro entre la inteligencia y el Misterio. Conscientes de que la plenitud de nuestra existencia se halla en el conocimiento y en el reconocimiento de nuestra esencia infinita, creada a imagen y semejanza de Dios, nuestra Universidad se convierte, por quinta vez, en el escenario idóneo para el diálogo y la reflexión sobre la verdadera esencia humana en el V Congreso Internacional de Mística. Poéticas del silencio y del encuentro desde las diversas tradiciones espirituales.
SÍNTESIS
“El Todo y la Nada en el lenguaje infinito de san Juan de la Cruz”
Dra. Luce López-Baralt
San Juan de la Cruz sabe bien que el lenguaje es insuficiente para dar cuenta del encuentro con Dios. El lenguaje humano, sucesivo y limitado por su condición conceptual, no puede traducir una experiencia infinita que no estuvo sujeta al espacio-tiempo. Pero el poeta quiere decir de alguna manera lo Indecible, y se las arregla para crear un lenguaje sin límites en el que el Todo y la Nada se tocan en vertiginosa unión. Es el único lenguaje capaz de sugerir la unión mística.
“Del silencio seráfico de san Francisco de Asís a la Noche Oscura de san Juan de la Cruz”
P. Segundo Anacona Becerra
Esta conferencia explora el silencio seráfico de san Francisco de Asís como experiencia fundante de minoridad, escucha y alabanza. Desde la tradición mística franciscana, se muestra cómo ese silencio se radicaliza históricamente en la noche oscura como vía de purificación y unión. San Juan de la Cruz aparece, así como heredero y culminación poético-mística de un camino de silencio practicado por san Francisco de Asís.
“Como un mendigo en el umbral de mi puerta: la poesía paralitúrgica de Salomón ibn Gabirol”
Dr. Luis M. Girón Negrón
“El ser y el tiempo. La forma y su vacío”
Dr. Ángel García Galiano
El Ser y el Tiempo, la Forma y su Vacío, lectura de sonetos haikú acrósticos que indagan desde la Sabiduría Perenne en la intuición de que este lugar de paso en el que estamos encarnados es hermoso trasunto del Real, y que hemos dado en acabar aquí para aprender desde la temporalidad a honrar el cuerpo y la mente, instrumentos a partir de los cuales puede nacer y emerger la Conciencia desde la amorosa atención, la soledad, el silencio y la compasión.
“La contemplación en Ignacio de Loyola y en Teilhard de Chardin: una encarnación en la realidad y el cosmos”
Pbro. Luis O. Jiménez Rodríguez, S.J.
“La luz en dos textos aljamiados, o cómo el Mancebo de Arévalo afirma su identidad islámica secreta”
Dra. María Teresa Narváez Córdova
Mucho se ha debatido sobre las fuentes del Mancebo de Arévalo. Se han destacado las huellas clásicas (Platón), cristianas (Tomás de Kempis y san Pablo, entre otros), y literarias occidentales (La Celestina), y también las citas islámicas de sus escritos (algunas de ellas, acaso falsas atribuciones). En este estudio, exploramos dos textos que claramente inclinan la balanza hacia los motivos islámicos y esotéricos: un pasaje del ‘Sumario de la relación y ejercicio espiritual’ y otro del ‘Breve compendio’. El primero responde al Corán y la célebre “Azora de la luz” (24, 35) y el segundo puede trazarse a la tradición sufí que aborda el motivo lumínico (Nuri, Suhrawardi, Razi, Semnani, Kubra y Algacel, entre muchos otros.) Emplearemos un análisis filológico, con atención al estudio de las fuentes o filiación de ambos pasajes. Sin negar que el Mancebo de Arévalo se nutre de la tradición cristiana aprendida como morisco que recibe una educación en la doctrina católica, es posible también sostener que posee un conocimiento del islam y de su tradición sufí que constituye su identidad más profunda y su voluntad de ser.
“La mística salvaje. Sufies y alumbrados reviven el Nirvikalpa Samadhi”
Dr. Juan A. Arnau Navarro
La oración mental y el recogimiento en la mística del Siglo de Oro y el nirvikalpa samadhi del vedanta advatita. Conjunciones y disyunciones.
“El silencio: lugar de revelación y encuentro”
Dr. Francisco J. Sancho Fermín
“El silencio, lugar de revelación y encuentro”. El silencio forma parte inexorable de la vida humana, y resulta tan necesario e imprescindible como el respirar. La gran tradición mística, que acompaña el devenir humano, ha puesto en evidencia la visión positiva de ese silencio sin el cual no seríamos capaces de abrirnos a la dimensión trascendente de la realidad, ni siquiera descubriríamos la belleza inherente a laexistencia. El silencio nos abre a la verdad sobre nosotros mismos, sobre el Otro y sobre los otros. Y, al mismo tiempo, nos revela el sentido de la existencia, adentrándonos en la armonía y en el encuentro contodo y con todos. Un silencio que transforma la vida en poesía.